miércoles, 16 de octubre de 2013

ANTIPOEMA POR Y HACIA LA LUNA


















"La luna vino a la fragua,
con su polisón de nardos..."

-Federico García Lorca


Como un ahogado,
como un ahogado con hermosura de reflejos
como un vasto ahogado poseído de los océanos,
aparece la luna, a puñados de arena blanca,
es la misma, desde las teorías de Johannes Kepler,
o desde Anaximandro, Moctezuma, Cristobal Colón,
los dardos divinos que se pierden en los areytos,
y hasta el relámpago desolado de Agüeybaná
fue luna, luna vieja, luna a cristal de huellas,
Stanley Kubric hizo un filme echándole una trampa a la humanidad,
diciendo, "esta es la luna y los americanos la conquistaron"
en Venecia los gondoleros son de plata por efectos de la luna
las playas de Naguabo sufren fiebres de piel,
cuando la luna rompe sucia por sus ángeles,
y se mete silenciosa en la cadencia de las lenguas,
algo pasa que tiene patria de gemidos, algo grande,
en el malecón los peces hacen cuerpos múltiples,

y una mujer desnuda nos sorprende.

Creo que la luna en su parcho hipnótico
tiene el hábito de escalar seducciones en la imagen
es la misma película del mago arruinado,
que de pronto encuentra una sombra rota,
la frota, y una flauta de luz lo desnuda,
y una locura en privilegio lo desangra hacia el prodigio,
creo que la luna tiene barcos de depresión,
buscando llantos de pasajeros, jodederas del insomnio,
y como un crucero nos lleva al continente de alfileres,
tal vez nuestros gobernantes necesitan la altura de la luna
para ver más allá de sus narices el consenso,
saber esperar el turno del discurso, o desaparecer,
tal vez somos ignorantes y no miramos hacia arriba,
cuando la noche no es más que un hervidero de astros
y en su punto cardinal, leve en su pasillos, la luna descalza,
hace solo un ademán de cruzarse por el cielo
y la vez ahí, con el mismo rostro listo a la alquimia
prepara la nueva ruta de tu frente, no sé, apenas me acerco,

anoche encontré su soledad de luna vieja,
su polisón sediento, su cristal de huellas,

y antes de irme a trabajar,
preparo su relato oscuro sobre el paraíso.


Marioantonio Rosa.© 2013

martes, 15 de octubre de 2013

BODEGÓN












(Bodegón, acrílico por Carolina Carrilero)

Los bodegones tienen una mirada sin prisa,
un silencio, como de bosque detenido;
hay naturaleza perdida en todas sus edades,
y a veces el maleficio del silencio,


imposible

ahí está esa criatura de color,
bordeando, llenando su absoluto,
los cuerpos de la fruta, el bostezo de las vasijas,
ese aire prisionero a cada sombra diminuta,
y las crestas de la perspectiva,

celosas, leves, hijas de una nada.

Contemplo este poema perdido,
ese deseo nublándose en el tintero
y todo de pronto se parece a mi alma
en un puerto de resacas o simplemente dormida

todo, todo tiene eco de mar,

o el arco obsesivo,

de la pintura.


Marioantonio Rosa.© 2013

jueves, 10 de octubre de 2013

Sin Título (maneras para un antipoema)












No hay título a este poema
no hay destinatarios, no hay salidas de emergencia,
ni perdedores ni ganadores, tampoco meridianos,
es como un sermón de Malcolm X
en el podio de las balas, y las alabanzas,
los poetas no visitan máscaras, solo dicen,
no se muerden el rencor, lo disparan,
eso hizo él, disparar contra la mentira,
quemar las palabras de los que le acusaban
me gusta el arco y lanzadera de sus ojos,
su sombra endeble como una astilla
a donde van a conquistarse todos los soles,
él, Roque Dalton, yo, el más último,
escribo este poema sin máscara o sombrilla
porque se armoniza en mi costado el agua clara,
porque no firmo poemas al capricho,
y no temo, mejor aún, amo, aunque sea mala noticia,
incluso, camino muy sencillo por mi vida,
hoy, disfruté de un helado, mi clase, los deberes,
anoche tuve un debate, hoy amanecí con un beso,
y esta travesía donde aprendo poesía,
donde se sabe que no hay final a la palabra exacta


y digo más, soy libre,
lo demás no lleva título porque es mentira,

otro mal poema de ardores,

por si acaso.

Marioantonio Rosa.© 2013

domingo, 6 de octubre de 2013

Las Naves Quemadas: Marilyn Monroe...Sola













“La vida es corta,
sonríele a quien te llora, ignora a quien te critica,
y sé feliz con quien te importa..”

-Marilyn Monroe


Norma Jean Mortenson, o Norma Jean Baker no era rubia. Su pelo anidaba un castaño de ángel recluso en el verbo de las adivinanzas, los sueños consumados, las palabras húmedas, los trajes disfrazados de lujuria. Marilyn Monroe tampoco fue rubia; eso era parte del ardid publicitario, fue la decisión de muchos hombres, intereses económicos, pasarelas necesarias en la robusta invención del cine. Fue del mundo, menos de ella; ella fue su propia última palabra: El 5 de agosto de 1962, el gran mito erótico de los años cincuenta, fue hallada muerta en su casa de Hollywood. Aunque el forense dictaminó que la actriz se había suicidado con una sobredosis de somníferos, las causas de su muerte permanecen aún confusas; se apreciaron algunas contradicciones en el informe médico de su trágico fin. Las dificultades profesionales y su agitada vida sentimental parecieron estar en el origen de su muerte. Es que su vida, sin el pelo rubio, o platinada en él, fue una contradicción. En cualquier caso, la jovialidad y el vivir desenfrenado y despreocupado que muchas veces había representado en el cine y fuera de él se corresponden poco con el verdadero perfil de su vida, marcado por los complejos de una niñez y una juventud desgraciadas, seguidas después de un éxito arrollador al que no supo hacer frente, ni siquiera cuando creyó encontrar, junto a personalidades como Arthur Miller, la estabilidad y la seguridad que persiguió durante toda su vida.

Una diva que representaba el amor ideal, la compañía perfecta, la alquimia que arrollaba los silencios, el cuerpo que fundía el más caro deseo imitación, nunca encontró la cercanía al beso sincero, el abrazo decidido, la respuesta a su fuga contra la soledad. Ella era un poema a la vida, y sin embargo, la vida no podría en su hálito y concierto escribirla bajo la más justa de las verdades. Joe D´ Maggio aún le llevaba pompones rosados a su tumba, y echaba su talismán personal tallado a lágrimas. Verla en la pantalla te hacía pensar, que el mundo podría regresar al Génesis, al árbol que desató el debate, a la costilla de Adán turbia y despersonalizada, al principio del mismo aire. En los cursos que he dictado sobre el cine, la muestro humanamente femenina, en la verdad de un ideal y una liberación. Digo que Joe D´ Maggio la amó, creo que fue el único, que la sintió en esencia, que su alma, aparte de los cuadrangulares, le pertenecía a ella. Pero ella no pudo esperarlo, no pudo verlo. Incluso Marilyn ya encerrada en su rubio huracanado, lo quiso poco, pero siempre le abrazaba con cariño.

Estatuilla rota de su niñez: su infancia fue muy dura. Su madre la dejó en manos de un matrimonio amigo hasta que cumplió siete años; entonces se la llevó a vivir consigo. Pero un año más tarde Gladys fue internada en un sanatorio psiquiátrico en el que se le diagnosticó una esquizofrenia paranoide, enfermedad que luego Marilyn creería haber heredado, especialmente cuando era internada por sus frecuentes depresiones. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre un orfanato (en el que ingresó a la edad de nueve años y trabajó como ayudante de cocina), la casa de sus abuelos y las de varias familias que la adoptaron. En una de estas casas de acogida sufrió al parecer abusos sexuales por parte del cabeza de familia cuando contaba ocho años.

Pero la belleza y su alma no la encerraron en las sombra de esos episodios de dolor, de impotencia, y asfixia, sino que cimbraron una personalidad como pocas en la historia cinematográfica. Poco antes, en 1949, Marilyn, que durante un tiempo compaginó las profesiones de actriz y modelo, dio su primer golpe en aras de la celebridad al posar para una sesión fotográfica cuyo resultado es aún hoy una de las más genuinas imágenes de una pin-up girl. Se trata de las imágenes que muestran en tomas cenitales a Marilyn desnuda sobre un cubrecamas de color rojo. Algunas de las fotos aparecerían ese mismo año en un calendario, y algo después, en 1953, una de ellas sería la portada del primer número de la famosa revista erótica Playboy. Ésto, sin duda, fue un verdadero acontecimiento mediático, quizá de los primeros que pueden ser comparados a los que se dan hoy día. Llegaban papeles secundarios, unos echados a la presencia, otros frugales, y otros que fueron ocupando primera fila. El filme realmente importante de ese año fue la comedia de enredo Monkey Business, del cineasta Howard Hawks, que junto a John Huston y Billy Wilder tal vez supo extraer lo mejor de Marilyn Monroe. En esta comedia, verdadero clásico del género escrita por Ben Hecht, Charles Lederer y I.A.L. Diamond, hacía el papel de una secretaria rubia y tonta junto a dos verdaderos monstruos del género, Cary Grant y Ginger Rogers. La maestría de la puesta en escena y la espléndida carpintería dramático-cómica de la película era lo que estaba necesitando la carrera de Marilyn, que por fin podía demostrar su valía más allá de lo estúpido que pudiera ser el personaje que interpretara. Además, y como se vería más adelante, fue en la comedia más o menos pura donde la actriz dio lo mejor de sí misma. Era la respuesta armónica a su propia vida. Mucho más importante, ya que tal vez es el título que marca el inicio de Marilyn Monroe como estrella y como mito sexual, es Gentlemen prefer blondes, una nueva comedia, esta vez musical, de Howard Hawks.

Gentlemen prefer blondes  basada en una ingeniosa novela de Anita Loos, contaba la historia del enfrentamiento de dos coristas, una morena, la turgente Jane Russell, y otra rubia, Marilyn, que tratan de cazar a uno de los solterones más deseados y ricos de América. En esta película, plagada de excelentes gags y de provocativos números musicales, Marilyn demostró que era, además de una buena actriz de comedia, una notable cantante y bailarina, con un estilo personal y muy sugestivo.
Lo demás fueron multitudes, sueños, cava fronteriza con los astros, devoción y amores estrujados. Lo demás fue un alma hermosa que buscaba y se buscaba en cualquier espejo capaz de reflejarla desnuda y solemne, desnuda y noble, desnuda y en desaire contra toda sociedad viva. Ella subió al escenario a cantar Happy Birthday Mr. President  cuando “Jack” –apodo correspondiente a Jonh Fitzgerald Kennedy-se atrevió a sonreírle asaltado por los ojos de su Primera Dama Jackeline, su diestra almidonada, su romance con la rubia muchos después de las bambalinas y mamparas; la erección presidencial en la Sala Lincoln luego de una conversación telefónica y la respuesta llena de saliva: “I´m on my way”. Lo demás fue el otro ángulo de Bobby Kennedy y sus regalos nublados, las claves oscuras de comunicación y el salto imposible. Lo mucho que queda son los poemas de Jean Cocteau, René Boldman, Mario Benedetti, y los poemas anónimos de cualquier bar, o cualquier soledad durante una madrugada ausente de sueño, luego de exhibirla una vez más en pantalla, allí donde el tiempo jamás será inexorable. En mi última visita a México, conversando con el maestro Ernesto Cardenal, sobre su grandioso poema “Oración por Marilyn Monroe” charlamos de como un ser tan hermoso y especial, tan cerca del espíritu libre, solo encontró dolor y soledad, y hablamos de su última película “The Misfits” de John Houston, donde protagonizaba junto a Clark Gable y mi admirado Montgomery “Monty” Clift.

En ese plató una sonata de caos dominaba el tintero del libreto, las escaladas escénicas, la Marilyn retrasada en los horarios de filmación versus la afición de Houston a la cacería, la decadencia de Gable, la ebriedad de Monty. Después de esa película Marilyn no regresó, deambulaba entre somníferos, entre los pedazos de unos nombres y el oro de un hogar vacío. La belleza soberbia y magnífica no tenía compañeros de abrazo, juego, al menos unos ojos, al menos un celaje que se acercara. La soledad en el lujo, es la más grave de las miserias o es una manera de morir lentamente. Es ahí donde Ernesto Cardenal brinda la pauta:

“ Fue como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga 
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER 
O como alguien que herido por los gangsters 
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor: 
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar 
y no llamó (y tal vez no era nadie 
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles) 
           

 ¡contesta Tú al teléfono!...”

Ernesto Cardenal
Oración por Marilyn Monroe

Duele esta nave incendiada entre tantas oraciones, pero ella no ha muerto,

solo a renunció a ser rubia.

Marioantonio Rosa.© 2013

sábado, 28 de septiembre de 2013

CANTO DE LA VIGILIA,PARA OSCAR LÓPEZRIVERA

























Oscar,
he llegado al alba con tu nombre en mis labios,
lo iba pronunciando como se pronuncia el agua fresca
pasé por las rejas de tu nombre, pude conversar tus soledades,
nos tomamos una taza de café en silencio,
y caminaba lentamente en el balcón abierto hacia tus ojos.
Escuchaba tus manos, que son las manos de una patria,
que son las manos de una voz que te va iluminando,
y tu rostro, bella rotonda de avisos,  y de verbos
como los pitirres, izaban el cuerpo puro del aire,

amada bandera sin caminos.

Han sido 32 años, amigo mío, lustros disecados, sed,
han sido ecos que van y regresan sin habitantes,
ha sido tu familia cortada a luces de agonía, ha sido el tiempo,
marchoso como una flecha agotada contra el muro,
ha sido Dios, deshojando ángeles en tu oído, pero eres, y amas.
Tú no tienes sombra, tu celaje es el Río de Corozal,
el río patriarca de las aguas y las aristas de la alabanza
el río que ahogaba a Diego Salcedo contra la mentira.
El río de la batalla, el río que hizo sangre al señorío, el río LIBRE,
Oscar,  te sientas con tu siglo entre alma y oraciones,
y aprendes a sonreír sobre el agrio tren de las prisiones,
en este viaje que doy contigo, el viaje de un pueblo que te abraza,
en esta armadura hecha de llanto, de grito, de nobleza,
en estos pasos venciendo el dolor y sus fumarolas, te siento,
y siento esta muchedumbre herida en pañuelos blancos,
esta muchedumbre sembrada de niños y futuro, estas palabras,
que como hiedras al cristal, suben la cuesta en  tu vigilia,


ya canción de La Justicia.

  
Oscar,
está lloviendo el alba con tu nombre en mis labios,
déjame llamarte en la casa victoriosa de los patriotas,

déjame ser la imagen que cruza,
derroca al imperio y celebra,

libre al fin,
más allá de la dulce reja en tu mirada.


  1. Marioantonio Rosa.© 2013


lunes, 23 de septiembre de 2013

CORTO DIARIO PARA FORASTEROS
















a Pedro Páramo

Empieza aquí
en la llanura que es madrastra del fuego
en el duro cielo de los gallos
bellos, como navajas tras huérfana sangre
empieza en el trópico de los muslos
bajo verano con rabia encerrado por los ojos,
y un pez de arcilla trae el pueblo de los sonámbulos
medianoche antigua de acordeones,
escucha, un ala de piedra se derrumba a lo lejos
hay hambre en la montura del amo que es  la muerte
y hay, entre tú y este silencio,
un cuerpo abandonado de ciudad,

la llegada a esta casa vencida,

donde la sombra es sombra

donde la sombra es todo.

Marioantonio Rosa. 2013
Derechos Reservados

domingo, 15 de septiembre de 2013












TARJETA DE CUMPLEAÑOS

(cantata para un prólogo)

Vida, son 48 años,
cumplidos hasta olvidarme quién soy

olvidarme en el olor de la madera nueva
en la hiedra, en las ventanas, en el sueño
hace 48 años mi madre tenía un pasaje
herido en agua y caracoles,
y mi padre me esperaba con los libros
un avión verde y un pasaje a Lisboa
por eso me gusta la carrera del mar
desbordando posesiones, y el matiz de la noche
donde el mundo es un cáliz único
la fragata siempre amada de las gaviotas

y la sal,
con su señorío blanco.

Vida, gracias por este tren
esta poesía que te conoce con sus duelos
gracias por lo que doy,
con las manos abiertas, gracias por el alma
que a pesar de romperse en los huracanes
es el marino en la proa, de pie, con sol en la frente,
gracias por lo que amo, y los que ya no me aman,
los que me mintieron, los que están, los que abrazan,
gracias por esta Marta de todas mis palabras,
pura como el aire de un niño a los ojos
y con quien seguiré el camino,
Vida, te he desnudado tantas veces,
con silencio, con llanto, con niñez,
con un gondolero de tréboles y escapes,
y me has dado al igual que a Mercedes Sosa
tanto, tanto, que cabe en una caja de música
que cabe en un rincón iluminado,
son 48 años un desierto y mocedades,

pero me amo más,
no para mi, sino para todos,
y en esta poesía, tan imperfecta los amo

sin importar nada, solo el amor,

el ser poeta, ya viento del pueblo.

Marioantonio Rosa.© 2013